REFLEXIÓN SOBRE LA EXCELENCIA.

¿CON QUIÉN ESTÁS?          

 

Un día inesperado se reunieron los siguientes personajes CONFORMISMO, BUENO y EXCELENCIA, con el fin de debatir y superar las diferencias, buscando un acuerdo unánime y así lograr consolidar una amistad.

CONFORMISMO inició la conversación expresando: “yo no tengo que esforzarme mucho, todo hay que tomarlo fácilmente, sin mayores desafíos, de manera que no tengo que preocuparme demasiado, las cosas salen como quieren, a igual se dan resultados negativos o positivos, que uno tiene que aceptar, y ya”.

¡Haaa…. Tranquilo vivo yo, aunque con muchas tristezas e insatisfacciones por las cosas inesperadas y la ausencia del éxito, porque la visa es así, unos tienen mayores oportunidades que otros, eso es cuestión de suerte. Seguiré mi rumbo, sin mayores alcances. ¡Pero tengo muchos amigos que apoyan mis ideas, se identifican conmigo, me aceptan tal como soy, vengan también ustedes y hagan lo mismo que yo! 

BUENO respondió: “no conformista, sin esfuerzo no se consigue nada, al menos con un poquito de él, puedes lograr algunas metas para que ocupes un lugar en la vida; que te dediques hacer las cosas que debes realizar, solo que recibas la aprobación debida es suficiente.

Yo no soy como tú, CONFORMISMO, ya que me preocupo por salir adelante, como muchos lo   hacen, superándome poco a poco sin correr, aunque llegue al nivel medio, pero qué más puedo pedir; he escalado mucho, y eso es lo más importante. Únete a mí que te quiero sacar del pozo de la mediocridad, y así lograr las metas posibles, aunque no sean todas. Además, quiero decirles que tengo muchos amigos, debido a que existe un sin número de compañeros que desean las cosas como yo, con mediano esfuerzo, por ende, se obtiene un pequeño éxito y así desean identifican conmigo en lo BUENO

Después que intervinieron los personajes anteriores; muy respetuosamente, prorrumpió con una actitud sabia prudente, EXCELENCIA, dirigiéndose a CONFORMISMO y BUENO, les manifiesto lo siguiente “he escuchado sus palabras y parecen tener la razón; ¡claro! Porque no han probado la delicia de alcanzar cosas grandes, lo maravilloso que es estar en la cima, lo feliz de ser un instrumento grande en las manos de DIOS; contemplar el éxito y vivir los triunfos. Nadie tiene más oportunidades que otros, sino que hay algunos que las aprovechan más que otros; es cuestión de esmero, dedicación, disposición, entusiasmo, entereza y perseverancia; asumiendo con desafío cada oportunidad que DIOS nos da, ya que Él nos entregó a todos herramientas, dones y virtudes que debemos ejercitar y sacarle el máximo provecho. Somos un cuerpo, donde la cabeza es CRISTO; esto nos indica que cada uno es miembro de ese cuerpo; otros brazos, manos, dedos; etc. De manera que nos necesitamos mutuamente y que tenemos un propósito especial en la vida. DIOS nos dotó la inteligencia, con el fin de desarrollar lo que queremos, con la ayuda de Él y nuestra disposición, solo tenemos que dar lo mejor de sí, sacar a relucir el gran potencial que existe en nosotros. Un día aprendí esto, por lo cual me llamaron EXCELENCIA, ya que comencé a escalar peldaños sin detenerme, hasta llegar a la cima, donde pocos han llegado. No soy el común denominador, aborrezco lo tradicional, me agrada romper esquemas; busco siempre ser el mejor, no por orgullo sino por satisfacción; anhelo las cosas grandes, y deseo mucho más, no por ambición sino por convicción; sé que puedo dar más por lo cual me hallo en este propósito cada día. Mi amiga PERFECCIÓN es mayor que yo, y ella solo se encuentra con DIOS, pero mi personalidad se enfoca en buscar lo más alto, que el SEÑOR me permita alcanzar.

Solo me resta decirles a ustedes: CONFORMISMO y BUENO, han recibido lo merecido, están recogiendo los frutos de su labor. Porque el que siembra escasamente también recogerá; pero el que siembra abundantemente, de la misma forma recibirá. Hoy son pocos mis amigos, ya que estos presentan características especiales; y están cualificados de la siguiente manera:

Son Perseverantes: luchan sin detenerse hasta el fin.

Creativos: se apartan totalmente de la señora MONOTONÍA.

Desafiantes: asumen retos; venga lo que venga.

Dispuestos: no se arrugan a nada.

Exitosos: emprenden grandes propósitos, y luchan por estos, hasta verlos realiza.

Pro-activos: tienen una gran iniciativa, se adelantan a los demás.

Competitivos: se auto exigen día a día.

Marcan la diferencia: hacen más de lo que hablan. Son parte del cambio y el mejoramiento continuo, por lo cual no son el común denominador. Comprometidos: porque se involucran con responsabilidad en cada reto que asumen. Son integrales: porque equilibran su vida a los diferentes aspectos tanto espirituales como materiales.

EXCELENCIA le preguntó a CONFORMISMO y BUENO ¿desean ustedes ceñirse a mi personalidad?, para escalar peldaños y llegar a donde yo estoy, en lo alto, y así convertir sus sueños en realidad.

Ellos contestaron: “NO… porque queremos continuar con el mismo ritmo de vida; y para nosotros lo que tú nos propones es inalcanzable”.

EXCELENCIA concluyo diciéndoles: “quise ayudarles, pero su problema es de mentalidad, porque ustedes pueden cambiar y lograr grandes metas, pero no quieren; entonces seguiré mi camino ocupando los primeros lugares y ver triunfos sin parar”.

Pero tú amigo que fuiste testigo de la conversación de estos tres personajes puedes responder:

¿CON QUIÉN ESTÁS?: yo estoy con…

 

Por el docente:

ING. ALEXANDER PADILLA S.